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Hernán Contreras Vega (1974 – 2020) falleció este miércoles 1 de enero tras dar una dura pelea a un cáncer que lo afectaba. 
Hablar de Hernán Contreras, es hablar de una parte de la historia del municipio de Monte Patria y hablar también de la historia de varios rincones de esta comuna. Hernán ha partido a la edad de 46 años, veinticinco de los cuales los vivió como trabajador municipal. 
Su arribo a la municipalidad de Monte Patria se produjo cuando tenía 21 años, por allá por un mes de enero de 1995. 


Por esos tiempos, un joven deportista, aficionado al fútbol. Montepatrino de tomo y lomo. Ex alumno del emblemático Liceo C-19, Eduardo Frei Montalva de Monte Patria. En el liceo llegó a ser Presidente del Centro de Estudiantes. En el municipio sus primeros pasos los dio en la Unidad de Social, donde de manera inmediata cultivó su profundo perfil de interés por las personas. Desde siempre se destacaron sus cualidades de buen amigo, preocupado por los demás, atento a entregar ayuda, un hombre de interés genuino por la acción pública. Poco a poco Hernán fue transformándose en un actor del municipio, querido y escuchado. Respetado. Inevitablemente su trabajo fue dando frutos. Las jefaturas comenzaron a interesarse por sus logros y lo integraron a nuevos equipos y con nuevas responsabilidades.

 

Ya en el año 2005, ese Hernán de los 21 se transformó en uno de 30 años, con 10 años de experiencia municipal, era quizá uno de los alumnos destacados en esta “universidad” que es el municipio. En el año 2009, en lo que probablemente para Hernán fue su mayor paso de crecimiento y desarrollo, se transformó en el encargado de gabinete del ex alcalde Juan Carlos Castillo. Con su jefe, finalmente terminaron convertidos en grandes amigos.


En la medida que avanzaba en su conocimiento y aprendizaje, Hernán fue cultivando otras capacidades, reflejado en su detallado conocimiento del territorio y su gente. Los valles generosos de Rapel, del Rio Grande, Huatulame, el valle de Ponio, constituían para Hernán, espacios de frecuencia regular. Saltar de Chañaral Alto a El Palqui, desde Monte Patria volar a Rapel, cruzar a Carén y subir hasta Tulahuen o las Ramadas, constituía para Hernán el patio de su casa. 


Volaba cual Loro Tricahue por todos sus rincones. Cuántos centenares de nombres de dirigentes y dirigentas podríamos dar a conocer en esta nota. Amigas y amigos de transitar  regular de la vida pública de Hernán.  Probablemente muchos de ellos le acompañarán en este momento de despedida.


La Municipalidad de Monte Patria fue para Hernán Contreras su segundo hogar. Su amor infinito por los espacios de convivencia, su valoración de los compañeros era el oxígeno que alimentaba a diario su vida. Hernán era un hombre bueno, de vivir colectivo.
Mas allá de las amistadas forjadas, más allá de la política, más allá de los afectos, siempre el compromiso primario de Hernán se encarnaba en la acción como funcionario público municipal. Eso nunca lo perdió de vista y fue capaz de expresarlo con claridad.
En su proceso de formación y aprendizaje en el municipio, espacio que finalmente terminó siendo su propia universidad de la vida, Hernán comprendió de manera profunda la relevancia que tienen  las acciones de los funcionarios para el apoyo de la comunidad, sus vecinos y las familias.

 

El Municipio que representa el estado de protección de los vecinos y las vecinas,  Hernán lo sabía comprender la profundidad de eso, y desde ese espacio, siempre su trabajo lo enfocó en el bienestar de quienes podía atender y ayudar.
Recibir un queso de cabra, una churrasca, unas uvas, duraznos o tomates, eran regalos habituales que le daba la gente que de alguna forma agradecía su apoyo.

 

Para la Municipalidad Hernán Contreras Vega terminó transformándose en un jugador polifuncional, esos que pueden estar en todas:  al arco, en la defensa o en la delantera, incluso de director técnico, da lo mismo.  En todos los espacios Hernán sabía hacerlo bien.
Trabajó en el Departamento Social, en el Departamento de Rentas y Patentes, fue jefe de movilización, estuvo en Dideco, fue parte  del Gabinete, y su espacio de mayor confort lo logró en la unidad de Maquinarias. Desde el año 2014 que se desempeñaba en esa jefatura.

 

Desde su trabajo en la Unidad de Maquinarias, logró  entregar sus últimos aportes de bienestar y conectividad a los vecinos. Junto al alcalde Camilo Ossandón fueron cómplices en esa labor, contaba con el mayor respaldo y confianza del alcalde, y ambos tenían claro el sentido de Urgencia de la Unidad de Maquinarias. Hernán jamás se negó a entregar sus horas del día, pensando en el bienestar de la comunidad y de todos los vecinos de Monte Patria.


Para poder hablar íntegramente de Hernán, no se podría dejar de mencionar la mayor de sus pasiones de la vida. El deporte y particularmente el fútbol. Digamos que Hernán se dejó querer en el fútbol, partió en Los Buenos Muchachos, pasó por Vegas Verdes y terminó en Peñarol de Rapel. Todos esos espacios el mismo  los cargo de buena onda y de compromiso. En todos esos lugares se dejó querer. 


Pero como lo suyo era el futbol y sus clubes, Los Pinillentos representó para Hernán la otra forma de hacer y regalar solidaridad, con ese Club Deportivo de Amigos, participaron en cuanta actividad solidaria pudieron. Se presentaban como los buenos para el fútbol e iban a todas las actividades que los invitaran a romper las redes a punta de goles. Así, este distinguido funcionario municipal, Hernán Contreras Vega, se fue haciendo paso al andar en su vida. La Municipalidad de Monte Patria lo homenajea y saluda.
Este homenaje, para su familia, para sus hermanos, para sus amigos y colegas. De manera especial para su hija Gabriela Contreras Zárate.

 

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